Macron pondrá en marcha la reforma laboral a través de decretos ley

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Emmanuel Macron comenzó ayer el proceso de concertación con el que deseas liberalizar el mercado del trabajo de sus proyectos reformistas. El presidente francés se propone consumar esta reforma recurriendo al método excepcional de las ordenanzas o decretos-ley, que permiten evitar la discusión parlamentaria e imponer una reforma en un plazo muy breve.

El derecho constitucional francés ofrece al presidente de la República dos armas estratégicas para imponer un decreto-ley en el que no haya un debate parlamentario del proyecto. El artículo 49.3 de la Constitución permite imponer «decretazos» poniendo fin a cualquier oposición parlamentaria. El artículo 38 de la Constitución da la facultad al presidente de legislar con ordenanzas, siempre y cuando la Asamblea Nacional pruebe previamente su uso temporal.

El presidente de Francia acaba de abrir sus primeras reuniones con los sindicatos y la patronal con el fin de iniciar la concertación y confirmarles su proyecto de reformar y liberalizar el mercado de trabajo recurriendo a ese método expeditivo.

Después de las elecciones del 11 y el 18 de junio, el presidente va a presentar a la nueva Asamblea Nacional un proyecto de Ley de Habilitación para gobernar con ordenanzas durante varios meses o semanas, para intentar reformar el Código Laboral y más concretamente la legislación que regula el mercado del trabajo y las relaciones laborales, un punto capital en el que han fracasado desde hace varios años todos los gobiernos franceses, desde hace varios años.

Jacques Chirac, que fue elegido en 1995 lanzó una gran reforma laboral, a través de la cual los sindicatos paralizaron Francia durante ese invierno, y la reforma se abandonó definitivamente. Más tarde Sarkozy no se atrevió a avanzar en ese campo, mientras que Hollande lanzó una reforma del mercado del trabajo en 2016, aunque finalmente esta reforma fue desarmada.

Actualmente Emmanuel Macron quiere evolucionar rápido y quiere liberalizar el mercado laboral en los primeros meses de mandato. 

Aun a la espera del contenido específico de la eventual reforma, la patronal asegura estar satisfecha mientras el sindicato CGT amenaza con desenterrar el hacha de guerra y el resto de las centrales sindicales dicen que van a «esperar a ver».

Después de una primera jornada de diálogo y concentración ha parecido un punto de posible choque frontal entre Macron y los sindicatos. El proyecto presidencial de suprimir 120.000 puestos para funcionarios es percibido por los sindicatos como un posible choque frontal.

Macron incluye en su programa electoral, uno de los puntos esenciales de la posible reforma laboral era la primacía del os acuerdos de empresas sobre los acuerdos de gremios o sectores

 

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