La figura del Administrador de Fincas: ¿en qué consiste?

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Administrador de Fincas

El Administrador de Fincas es una figura de gran relevancia dentro del mundo de la gestión y organización de las comunidades vecinales. Sin su presencia, el correcto funcionamiento de éstas se torna en una labor compleja.

La titulación correspondiente

Para ser un Administrador de Fincas cualificado es necesario tener una formación adecuada. Esta formación se puede obtener actualmente a través de dos vías: en primer lugar, siendo poseedor de títulos universitarios superiores en materias tales como el derecho y la economía, o bien obteniendo el curso de la Escuela Oficial de Administradores de Fincas, el cual está apoyado por el Ministerio de Fomento. El curso se imparte en diferentes universidades españolas y tiene una duración de tres años.

¿Qué es un Administrador de Fincas?

El Administrador de Fincas es la figura encargada de cumplir con las funciones de gobierno y conservación de bienes encomendados así como de tratar los asuntos financieros y reglamentarios necesarios para el buen proceder de la comunidad. Desde un punto de vista legal, es un órgano de gestión.

Además, deberá velar por la armonía vecinal y por el cuidado de todos los elementos físicos de la propiedad. Asimismo, su disponibilidad debe ser adecuada para resolver los conflictos a los que se enfrente diariamente la comunidad.

No confundir con el presidente de la comunidad

En ocasiones se comete el error de otorgarle la misma consideración a ambas figuras. De hecho, muchas comunidades juntan ambas funciones, lo cual puede suponer un problema añadido. Especialmente si se tiene en cuenta que la duración habitual de un presidente de comunidad suele ser de un año.

Además, rara vez coincide que el presidente de la comunidad tiene conocimientos específicos sobre la administración de fincas. Por eso comentábamos que la unión de ambas funciones puede acarrear problemas. El presidente se tiene que convertir en mediador de conflictos que afecten directamente al inmueble, lo cual se hace con un desconocimiento, lógico, de las leyes.

Tener que cumplir dos labores puede suponer una menor dedicación a la tarea administrativa. De esta forma, cualquier decisión económica que concierte a todos los vecinos, puede ser tomada más a la ligera.

Una correcta formación

La administración de fincas se encuentra en un cambio y evolución constantes. La legislación cambia periódicamente y las nuevas formas de convivencia dan origen a conflictos sin precedentes que el administrador debe asimilar, comprender y gestionar de la forma más adecuada.

Por ello, debe ser capaz de afrontar todos estos cambios para ofrecer el mejor servicio posible a sus clientes. Entre esta formación también entra estar al tanto de las últimas ayudas económicas y subvenciones económicas disponibles en caso de necesidad de rehabilitación de determinadas zonas de la finca. Asimismo, deberá estar al tanto del precio de mercado para la compra-venta y alquiler de inmuebles.

Funciones del administrador

El Administrador de Fincas tendrá funciones diferenciadas según se trate de una finca arrendada o una en propiedad.

Si la finca es arrendada

En caso de que el administrador se encargue de llevar una finca arrendada, cumplirá las siguientes funciones:

  • Selección del arrendatario
  • Redacción y firma de los contratos correspondientes
  • Negociación y establecimiento de la fianza
  • Obtención de la cédula de habitabilidad
  • Cobro y actualización de la renta
  • Pago de impuestos y aplicación de retenciones sobre el IRPF
  • Gestión del traspaso de locales comerciales
  • Atender a las obras de reparación y mejora de elementos de la finca
  • Liquidación con el propietario
  • Gestión sobre morosos
  • Asesoramiento acerca de cuestiones relativas al arrendamiento

Si la finca es de propiedad

En caso de que la finca sea de propietarios, las funciones del administrador serán las siguientes:

  • Elaborar los planes de gastos e ingresos
  • Efectuar los pagos y ejecutar los cobros
  • Custodia de la buena administración del edificio, bienes e instalaciones
  • Hacer las veces de secretario de junta, encargándose de toda la documentación (además del resto de atribuciones que le confiera la Junta)
  • Asesoramiento de la comunidad en todos los asuntos relativos a la misma
  • Trato y control con los proveedores
  • Dar parte de siniestros a las compañías aseguradoras
  • Gestionar las relaciones laborales de los empleados de la finca
  • Encargarse de la contabilidad de la comunidad, actualizándola de manera continua
  • Advertir sobre la morosidad de los propietarios en caso de darse
  • Conseguir un adecuado mantenimiento de la convivencia de todos los propietarios y, si corresponde, actuar como mediador

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